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El rincon literario de El Paular: El primer poema

En 1958 Emilio escribió su primer poema, un romántico compendio de palabras y sentimientos que a continuación compartimos con vosotros.

Cuando te encuentres triste

y del mundo 

te alejes un instante,

eleva tus ojos al cielo

y recuerda

que en la tierra

tienes un amante, 

que prendado 

de tus ojos bellos,

de tu figura indomable,

silencioso reza al cielo,

para que tú,

también le ames.

Emilio Antonio Pérez Más (72 años)
Poeta.
Residente de El Paular.

 

 

El rincón literario de El Paular, con Emilio Antonio Pérez Más

poesia

Hoy queremos presentaros a Emilio Antonio Pérez Mas (72 años), residente de El Paular y gran poeta. Antonio escribe poemas desde los 16 años y sus palabras, hiladas con sentimiento y corazón, nos emocionan y llegan al alma. 

Emilio Antonio Pérez Más (72 años) Poeta. Residente de El Paular.

                   Emilio Antonio Pérez Más (72 años). Poeta. Residente de El Paular.

En la residencia El Paular disfrutamos de su conversación, sus poemas y su compañía, pero su arte es para nosotros tan importante que junto a él, hemos decido ir publicando su trabajo en nuestro blog para compartirlo con todos vosotros y que podáis disfrutarlo también. Esperamos que os guste tanto como a nosotros.

Con este poema, Emilio se presenta:

No creedme.

Solo soy un hombre

Que escribe sus palabras.

Esto sí,

Con el corazón en la mano

Y desnuda el alma.

No tomadme

Por infeliz, pesimista,

Triste, afligido o amargado…

Soy feliz como tú

O como se dice ahora,

Igual de realizado.

Mis palabras son como son,

Brotan de mi alma abierta

Y de mi corazón en la mano.

                                                            Residencia El Paular 25 de noviembre de 2013.

 

 

 

Coraje para expresar lo que sentimos, tiempo para los nuestros.

Seguimos con Bronnie Ware, la enfermera que ha acompañado a cientos de personas durante las últimas semanas de sus vidas ,  según su experiencia dos de las cosas que más se lamentan los seres humanos es de haber trabajado mucho y de no haber tenido coraje para expresar sus sentimientos.
Ojalá no hubiese trabajado tanto.

Según la enfermera, este comentario se lo repitieron la mayoría de los hombres a los que asistió. Se arrepentían de no haber dedicado más tiempo a su pareja y a sus hijos cuando eran pequeños.
Ojalá hubiese tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
Muchas personas esconden sus sentimientos para evitar conflictos con los demás. El resultado es que se conforman con una existencia mediocre.
No podemos controlar las reacciones de los demás. Y, aunque al principio otra persona se moleste cuando somos honestos, eso hace que una relación crezca. O que se acabe una relación que no era saludable. En ambos casos, todo el mundo sale ganando.
¡Feliz martes desde El Paular!

Lo importante

Hoy queremos contar la experiencia de Bronnie Ware, una enfermera australiana, especialista en cuidados paliativos, que ha acompañado a cientos de personas durante las últimas semanas de sus vidas.
Bronnie cuenta su experiencia y confiesa que “casi todas las personas expresan los mismos remordimientos antes de morir”. Uno de los  más habituales es el siguiente:
Ojalá hubiese tenido el coraje de vivir la vida que yo quería y no la que los demás esperaban de mí. 
Cuando somos conscientes de que nuestra vida se está terminando, miramos hacia atrás y vemos todos los sueños que no hemos realizado. Mucha gente no se atreve a perseguir sus sueños y muere sabiendo que ellos son los responsables de las decisiones que los impidieron.
No somos conscientes de la libertad que tenemos por el mero hecho de estar sanos. Cuando llega la enfermedad, ya es demasiado tarde.
Perseguir los sueños y luchar por ellos es una tarea que no debemos dejar relegada nunca. 
Feliz martes desde El Paular.

Cuentos para pensar

Todas nuestras sesiones suelen empezar con un cuento, una historia o un relato para pensar. De entre todas las que hemos leído este año he mos seleccionado una que siempre solemos leer en más de una ocasión, pues siempre nos gusta comprobar como nuestros mayores siguen teniendo ganas de vivir…

        

“Las ranitas en la nata”

(Jorge Bucay)

Había una vez dos ranas que cayeron en  un recipiente de nata.

Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.

Una de ellas dijo en voz alta: - “No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril”.

Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizás más tozuda se dijo: - “¡No hay manera! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mí último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora”.

Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.

Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla.

Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.

         ¿Qué haríais en esta situación…rendirse o seguir luchando…?

Lo más nos gusta de la Navidad


A lo largo del 2012, y como en años anteriores, nos hemos ido juntando en el salón de la residencia todos los del grupo terapéutico para compartir historias de vida, recuerdos y sobre todo mucho, mucho cariño…


Y todo lo que hemos ido haciendo durante este año que está a punto de finalizar es lo que intentaremos reflejar a lo largo de diferentes entradas en nuestro blog durante estas fiestas.


Esperando que os guste, comenzamos…


¿Qué es lo que más te gusta de la Navidad…?

         Siendo un poco curiosos hemos preguntado a nuestros residentes qué es lo que más les gusta o gustaba de estos días festivos, y esto es lo que nos han dicho:

- “La reunión con la familia, el estar todos juntos en casa y sentados en la mesa” (María D.).

- “Al igual que María, me gusta la reunión familiar, pero también el cantar villancicos y sobre todo la Cabalgatade Reyes, la cual esperaba con muchísima impaciencia” (Cristina).

- “Me encantaban las pastas que hacíamos, los mantecados, los polvorones, los rollos…todo estaba buenísimo” (Enriqueta).

- “A mi me gusta todo, no podría concretar, pero si que es cierto que me encantaba el pollo relleno que hacíamos para cenar” (María R.).

- “Lo que más me gusta es el poder estar con mi hijo, porque son días de estar con la familia” (María F.).

- “Yo coincido con lo que han dicho muchas, pero es que lo que más me gusta es la reunión con la familia” (Josefa A.).

- “Nos gusta todo, no podemos decir otra cosa” (Rosita y Rosario S.).

- “El juntarme con la familia, estar con ellos y celebrar las fiestas juntos” (Gloria).

- “Me encanta el movimiento que hay esos días, la actividad y jaleo” (Josefa R.).

- “Me gusta la reunión con la familia por supuesto, pero también el pavo, el turrón y la sidra” (José V.).

- “Son días de estar todos juntos, de reunión” (Federico).


La longevidad: forjando el futuro.

El 14 de diciembre de 1990 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 45/106, designó el 1º de octubre Día Internacional de las Personas de Edad. 

Este año se conmemora el 10º aniversario de la aprobación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. A medida que aumenta el porcentaje de personas de edad en la sociedad, la audaz visión que se planteó en él, la construcción de una sociedad para todas las edades, es más pertinente que nunca. 

La longevidad es un logro de la salud pública, no una responsabilidad social o económica. Desde Naciones Unidad se lanza este mensaje “En este Día Internacional de las Personas de Edad, prometamos asegurar el bienestar de las personas de edad y lograr su participación de manera significativa en la sociedad a fin de que todos podamos beneficiarnos de sus conocimientos y capacidad”. 


Según el secretario general de Naciones Unidas “debemos plantearnos un nuevo paradigma que armonice el envejecimiento de la población con el crecimiento económico y social y proteja los derechos humanos de las personas de edad. Todos somos, individual y colectivamente, responsables de la inclusión de las personas de edad en la sociedad, ya sea desarrollando medios de transporte y comunidades accesibles, garantizando la disponibilidad de una atención de la salud y unos servicios sociales que tengan en cuenta la edad, o proporcionando un nivel mínimo de protección social suficiente.

Desde El Paular y para conmemorar este dia Internacional nos hacemos eco de la campaña que la Unión Democrática de Pensionistas (UDP) ha lanzado en redes sociales con el nombre de ‘Está en tu mano’,y que pretende romper con los estereotipos que existen sobre el envejecimiento y reivindicar el valor de las personas mayores en la sociedad. La campaña está protagonizada por jubilados y pensionistas, que dan vida a las diez historias diferentes. 

Los protagonistas cuentan en primera persona cómo ser veterano no es incompatible con el desarrollo de actividades que siguen reportando valor a la sociedad, como poner en marcha programas de voluntariado, dar clases o colaborar en un comedor social. 

Aqui os dejamos algunos de estos videos y os deseamos un Feliz Dia de las Personas Mayores .


 El equipo de la residencia geriátrica El Paular

¿Cuando más mayores más felices?

Hoy desayunado hemos leído un interesante artículo de La Vanguardia digital que plantea que cuanto más mayores somos más felices estamos, interesante ¿verdad?. Nosotros estamos de acuerdo con J.A. (90 años) que afirma que la clave es la experiencia, ya que la vida es la mejor escuela, se aprende viviendo :) Y vosotros ¿que opináis?.  Aquí os dejamos el articulo:
“¿Cómo calificaría su grado de felicidad actual? ¿Y el que tenía, tiene o tendrá a los 30? ¿Y a los 70? ¿Cómo cree que se sienten las personas de esas edades? Un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, planteó hace algunos años estas cuestiones a medio centenar de personas con unos resultados curiosos: los integrantes del grupo de mayores de 60 años se declararon más felices que los que aún no habían cumplido los 40, pero a la hora de valorar cómo creen que se siente la gente en función de la edad, todos los participantes se mostraban convencidos de que las personas son más felices a los 30 que a los 70. 

¿Por qué este desajuste? Quizá porque nuestra sociedad entroniza la juventud como un valor en sí mismo y asocia envejecer con deterioro y problemas. Pero los resultados de los investigadores de Michigan no son una excepción. Existen muchas y muy diversas investigaciones que demuestran que las personas mayores –principalmente por encima de los 70- son más felices que las jóvenes.La psicóloga LauraCarstensen, de la Universidad de Standford (California), pidió a personas de entre 18 y 90 años que llevaran undiario de vida enfocado en sus estados emocionales y descubrió que la frecuencia con que jóvenes y mayores experimentaban emociones positivas era muy similar, pero los mayores experimentaban menos emociones negativas. 

Además, comprobó que en las personas mayores los estados positivos duraban más y los negativos menos; es decir, que con la edad las personas se recuperaban antes cuando se sentían tristes y cuando estaban alegres les duraba más tiempo.
¿Cómo es posible que con todo lo que conlleva envejecer, los mayores se sientan más felices? Los investigadores apuntan algunas teorías que, combinadas con la opinión recogida entre personas que superan la setentena y otras que trabajan con mayores, podrían resumirse en que las personas mayores son más felices porque son más sabias, porque disponen de más herramientas y estrategias cognitivas y emocionales para afrontar la vida, incluidas sus dificultades. 
Claro que cada persona es única y cualquier generalización yerra. Y, tenga la edad que tenga, una persona será más o menos feliz en función de sus circunstancias, sus condiciones de vida y su personalidad. 
“Hay personalidades, tipos de persona, entornos, procesos biológicos, aprendizajes, que condicionan el desarrollo psicológico de cada cual, y eso influye, es tu bagaje con 20, 40 o 70 años”, apunta Purificación Sierra, especialista en psicología evolutiva y del desarrollo y profesora de la Uned.Ricardo Moragas, director del grupo de investigación en envejecimiento del Parque Científico de la Universitat de Barcelona (UB), señala que “envejecer es un proceso vital al final del cual, si hay salud, dinero y amor, todo es maravilloso; si no, no; con la edad tu organismo va acumulando desgaste y experiencia y, si el desgaste es mínimo, la vejez puede ser placentera”. Subraya que “la gente, de mayor, es tan limitada o tiene tanto potencial como tenía al nacer, pero durante el proceso ha acumulado experiencias y frustraciones; la personalidad no cambia, pero las reacciones del individuo sí, fruto de la experiencia”.
Y esa parece ser una de las claves de la mayor felicidad que confiere la edad, la forma de reaccionar. L.P. no tiene ninguna duda de que hoy, a sus 73 años, se siente más feliz que cuando tenía 30, y aduce varias razones para ello: “Me conozco más y con ello evito determinadas reacciones irracionales y absurdas; por otra parte, esa actitud de lucha básica que mantienes en la vida a partir de la adolescencia, desaparece a partir de cierta edad y de esa forma puedes disfrutar de cosas que antes vivías de forma más tensa y conflictiva”. La investigación de Laura Carstensen sobre los diarios emocionales evidenció que los jóvenes tienen más preocupaciones y los mayores aprenden a evitar situaciones que los hagan sentirse tristes o estresados, al tiempo que resisten mejor los comentarios críticos y se enfocan más en lo positivo, justo al contrario de lo que hacen quienes tienen menos edad. M. R. cree que el tener menos preocupaciones tiene que ver con que, a los 73 años, “la vida ya la tienes hecha”, pero J. A. está convencido que la clave está en que “con la edad aprendes a ver venir los problemas y a esquivarlos para no hacer las cosas más difíciles, que la vida ya es de por sí complicada”.
Y es que la experiencia es un grado. ¡Y muy elevado! “Te hace ver las cosas de forma diferente y, en general, mejor”, asegura Carme Triadó, coordinadora del grupo de investigación en gerontología de la Universitat de Barcelona. 
Explica que, a medida que nos hacemos mayores, buscamos recursos para ser lo más felices posible y adaptarse a las nuevas circunstancias y condiciones que impone la edad, como prueba el hecho de que casi todas las personas están encantadas de vivir más. “Ejemplo de este cambio de perspectiva es que, mientras pueden ejercer su actividad diaria sin depender de otros, los mayores te dicen que tienen buena salud, aunque luego descubras que toman diez medicamentos diferentes; o cómo disfrutan de sus nietos de forma más relajada de como lo hicieron con sus hijos, valorando lo que consideran importante”, dice Triadó.
Purificación Sierra apunta que, al envejecer, se producen cambios emocionales y cognitivos y la persona ajusta sus recursos para maximizarlos. “Las herramientas intelectuales trabajan de forma diferente respecto a la época de maduración o expansión de la persona; la experiencia hace que nos fijemos en lo que es importante de cara al futuro, no en lo más inmediato”, explica. Y añade que esa misma experiencia también hace que se gestionen de forma más equilibrada las emociones: “los mayores han aprendido con los años qué emoción acompaña mejor a cada momento y no tienen tantos picos de alegría incontrolada o de tristeza acusada; y son más equilibrados cuanto más lo es el entorno en que viven, cuando tienen apoyo y recursos emocionales y su calidad de vida es buena”.
Pura Díaz Veiga, psicóloga y vocal de Ciencias Sociales dela Sociedad Españolade Geriatría y Gerontología (SEEG), coincide en que la experiencia se nota mucho en las emociones y las reacciones: “Con la edad acumulas experiencia y trayectoria, sabes mejor cómo eres, cómo funciona tu cuerpo y cómo funcionas tú emocionalmente; tienes más destreza para encajar lasituaciones negativas y las afrontas aceptándolas, no enfrentándolas de forma directa y tratando de resolverlas”. Agrega que esta habilidad es muy importante “porque cuando eres mayor pasan muchas cosas y en poco tiempo: pérdida de salud, de personas próximas, deestatus social… y la mayoría se adapta a ello de forma relativamente saludable”.
Hay quien califica como conformismo o resignación esta capacidad de adaptación de los mayores. Pero los expertos consultados aseguran que el conformismo de las personas mayores no es algo negativo, si no que tiene que ver con que son más selectivas. “Durante una parte de la vida no sabemos diferenciar lo que es importante de lo que no y peleamos todas las batallas, entre otras cosas porque tenemos una imagen de nosotros mismos comoinvulnerables; pero con la edad, uno tiene mas claro que el tiempo es limitado y los recursos también, y escoge los aspectos de la vida que considera cruciales pelear y deja de lado el resto de batallas”, la profesora de Psicología Evolutiva de la Uned.
Claro que aunque la experiencia ayuda a frustrarse menos, a apreciar lo que se tiene y a disfrutar de los pequeños detalles que producen bienestar, “también hay quien se estropea con la edad”, en palabras de Ricardo Moragas. En su opinión, en ello incide mucho la pareja, el ambiente en el que se convive y qué se hace tras la jubilación. “Orientamos a los niños para elegir escuela, para decidir sus asignaturas de secundaria, para escoger estudios universitarios o para insertarse en el mundo laboral, pero al jubilarte nadie te dice qué va a pasar, y es una etapa clave”, apunta. Y recuerda que, aunque no se hable de ello, hay una elevada tasa de suicido posjubilación.
Con todo, el informe anual dela Asociación PsicológicaAmericana(APA) que evalúa los niveles de estrés de la población a lo largo y ancho de Estados Unidos indica que las personas mayores declaran tener menos estrés que los jóvenes, se muestran más satisfechos con su vida, y expresan menos irritación, ira, depresión o tristeza como resultado del estrés. En Europa, un reciente estudio realizado por la Universidad de Luxemburgo yla de Würzburg(Alemania) sobre la relación entre la edad y los factores que conducen a la depresión indica que el grado de satisfacción con la vida es mayor en las personas de más de 63 años y tienen menos pensamientos negativos. 
Algunos expertos subrayan que, para que sea así, es fundamental tener un proyecto vital, se tenga la edad que se tenga. Díaz Veiga lo llama el plan B: “Las personas positivas creanestrategias para continuar haciendo lo que les gusta en la vida; se ha visto con personas que disfrutan leyendo y que, al perder la vista, buscan alternativas para seguir haciéndolo; tener un plan B, no quedarse parado si no se pueden hacer las cosas de igual manera, es un predictor de envejecer con éxito, de seguir disfrutando”.
Esto lo tiene clarísimo L. P. “Sartre dijo que la vejez es la pérdida de la curiosidad y yo estoy de acuerdo con el matiz de que hay viejos de 20 años y jóvenes de 80”. Y apunta, que en su caso, el plan B está resultando en ciertos aspectos más intenso y fructífero de lo que hubiera sido el A. “De mayor estoy haciendo cosas que de joven no sabía, como pronunciar conferencias o realizar documentales, y estoy seguro de que además las hago mejor que si las hubiera intentado con 30 años, porque mi inteligencia es ahora más clara y más nítida y me sorprende ver cómo me vienen a la memoria cosas que aprendí a los 15, los 20 o los 30 años que me ayudan a resolver un problema actual”, confiesa.”