Archivo de la categoría: experiencia

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Reflejos…

Queremos compartir con vosotros la serie de fotos de Tom Hussey “Reflejos”, donde retrata a personas mayores que reflejan su yo más joven en el espejo. Esta  trabajo, maravillosamente hecho,  nos invita a pensar sobre el paso del tiempo y como vivimos nuestra vida.rl01 rl02 rl03 rl04 rl05 rl06 rl07 rl08 rl09 rl10

 

via http://fstoppers.com/

Coraje para expresar lo que sentimos, tiempo para los nuestros.

Seguimos con Bronnie Ware, la enfermera que ha acompañado a cientos de personas durante las últimas semanas de sus vidas ,  según su experiencia dos de las cosas que más se lamentan los seres humanos es de haber trabajado mucho y de no haber tenido coraje para expresar sus sentimientos.
Ojalá no hubiese trabajado tanto.

Según la enfermera, este comentario se lo repitieron la mayoría de los hombres a los que asistió. Se arrepentían de no haber dedicado más tiempo a su pareja y a sus hijos cuando eran pequeños.
Ojalá hubiese tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
Muchas personas esconden sus sentimientos para evitar conflictos con los demás. El resultado es que se conforman con una existencia mediocre.
No podemos controlar las reacciones de los demás. Y, aunque al principio otra persona se moleste cuando somos honestos, eso hace que una relación crezca. O que se acabe una relación que no era saludable. En ambos casos, todo el mundo sale ganando.
¡Feliz martes desde El Paular!

Lo importante

Hoy queremos contar la experiencia de Bronnie Ware, una enfermera australiana, especialista en cuidados paliativos, que ha acompañado a cientos de personas durante las últimas semanas de sus vidas.
Bronnie cuenta su experiencia y confiesa que “casi todas las personas expresan los mismos remordimientos antes de morir”. Uno de los  más habituales es el siguiente:
Ojalá hubiese tenido el coraje de vivir la vida que yo quería y no la que los demás esperaban de mí. 
Cuando somos conscientes de que nuestra vida se está terminando, miramos hacia atrás y vemos todos los sueños que no hemos realizado. Mucha gente no se atreve a perseguir sus sueños y muere sabiendo que ellos son los responsables de las decisiones que los impidieron.
No somos conscientes de la libertad que tenemos por el mero hecho de estar sanos. Cuando llega la enfermedad, ya es demasiado tarde.
Perseguir los sueños y luchar por ellos es una tarea que no debemos dejar relegada nunca. 
Feliz martes desde El Paular.

Manzanilla, miel, aloe vera,…remedios de siempre y plantas medicinales.

    En honor a Federico, al que le encantan estos temas, cada cierto tiempo hablamos de plantas y frutos que tienen poder curativo y que utilizamos para poner remedio a determinados males comunes. Compartimos y difundimos los remedios naturales de los mayores de la Residencia El Paular.


- Aloe Vera: se utiliza para quemaduras, aliviando el dolor, disminuyendo la inflamación, previniendo la ulceración y acelerando la cicatrización; también para traumatismos y cortes, aliviando rápidamente el dolor en golpes, luxaciones, esguinces, dolores musculares, reumáticos y artríticos; en picores por cualquier causa: intoxicación por alimentos o medicinas, varicela, sarampión, picaduras de insectos o medusas; acné, psoriasis, úlceras en las piernas; quita las manchas de la piel; etc.                                           

Según nos dice Federico, lo podemos encontrar en los jardines de la Residencia.

- Manzanilla: se toma frecuentemente en té, teniendo un agradable sabor y se puede beber de tres a cuatro veces al día entre las comidas. Se utiliza para afecciones hepáticas, excesos alimenticios, facilita la expulsión de gases, ayuda calmando los dolores articulares, actúa sobre el nerviosismo, especialmente si afecta al aparato digestivo (nervios al estómago), reduce las reacciones alérgicas y cicatrices en la piel, mejora los síntomas físicos de la depresión, dolor en la menstruación, actúa en dolores de cabeza causados por tensión e insomnio y baja la fiebre.


Nuestros residentes la toman en infusión casi todas las tardes o más frecuentemente cuando se encuentran algo indispuestos.



- Valeriana: Se utiliza en estados de nerviosismo, insomnio, ansiedad, depresión, estrés, vértigos, asma nerviosa, histeria, espasmos, palpitaciones causadas por estados de ansiedad, agotamiento intelectual, agotamiento nervioso, irritabilidad, migrañas y jaquecas. También en trastornos cardíacos o digestivos de origen nervioso. Se dice que esta planta es la más importante de todas las que poseen propiedades sedantes del sistema nervioso, de los órganos digestivos y de otros que son regulados por el sistema neurovegetativo.


La toman en la residencia cuando están algo nerviosos o no pueden dormir bien y quieren algo natural.

  …….Y así podríamos continuar, con multitud de plantas medicinales, pero ellos también tienen algo que decir con respecto a este tema. Y es que los remedios caseros son los de toda la vida…

  Cuando nos levantamos con los ojos irritados o con muchas legañas los lavamos con un poco de manzanilla tibia.


  Si nos pica una avispa nos tenemos que poner un poco de barro o frotar la picadura con amoniaco.


  En estos días de exceso bebemos un poco más de la cuenta y nuestros residentes recomiendan tomar un café bien amargo u oler amoniaco para que se nos pase la resaca.


  También solemos comer mucho, así que debemos tomar sal de fruta, bicarbonato con limón o cualquiera de las siguientes infusiones: manzanilla, poleo, anís estrellado…


  Si hemos pasado mala noche y nos falta energía, lo más adecuado es un café bien cargadito.


  Cuando estamos nerviosos por algo tenemos que tomar una o dos pastillas de valeriana o una infusión de tila o valeriana, que también está en té.


  Que nos hemos resfriado, pues lo mejor es beber un vaso de leche con miel antes de acostarnos o hacer vahos de eucalipto o menta si no podemos respirar.

  Si lo que tenemos es mucha tos, las pastillas “Juanola” o el regaliz son buenos aliados; también la calma una cebolla partida en la habitación mientras dormimos.


Estos son los remedios y los consejos de los residentes de El Paular :) )


Lo más nos gusta de la Navidad


A lo largo del 2012, y como en años anteriores, nos hemos ido juntando en el salón de la residencia todos los del grupo terapéutico para compartir historias de vida, recuerdos y sobre todo mucho, mucho cariño…


Y todo lo que hemos ido haciendo durante este año que está a punto de finalizar es lo que intentaremos reflejar a lo largo de diferentes entradas en nuestro blog durante estas fiestas.


Esperando que os guste, comenzamos…


¿Qué es lo que más te gusta de la Navidad…?

         Siendo un poco curiosos hemos preguntado a nuestros residentes qué es lo que más les gusta o gustaba de estos días festivos, y esto es lo que nos han dicho:

- “La reunión con la familia, el estar todos juntos en casa y sentados en la mesa” (María D.).

- “Al igual que María, me gusta la reunión familiar, pero también el cantar villancicos y sobre todo la Cabalgatade Reyes, la cual esperaba con muchísima impaciencia” (Cristina).

- “Me encantaban las pastas que hacíamos, los mantecados, los polvorones, los rollos…todo estaba buenísimo” (Enriqueta).

- “A mi me gusta todo, no podría concretar, pero si que es cierto que me encantaba el pollo relleno que hacíamos para cenar” (María R.).

- “Lo que más me gusta es el poder estar con mi hijo, porque son días de estar con la familia” (María F.).

- “Yo coincido con lo que han dicho muchas, pero es que lo que más me gusta es la reunión con la familia” (Josefa A.).

- “Nos gusta todo, no podemos decir otra cosa” (Rosita y Rosario S.).

- “El juntarme con la familia, estar con ellos y celebrar las fiestas juntos” (Gloria).

- “Me encanta el movimiento que hay esos días, la actividad y jaleo” (Josefa R.).

- “Me gusta la reunión con la familia por supuesto, pero también el pavo, el turrón y la sidra” (José V.).

- “Son días de estar todos juntos, de reunión” (Federico).


Nuestros residentes hablan del Alzheimer

Hoy 21 de Septiembre es el “Día Mundial del Alzheimer”. El Alzheimer es una demencia,  una enfermedad degenerativa cerebral. Se encuentra dentro del grupo de demencias primarias porque no puede ser considerada como efecto de cualquier otra enfermedad y/o traumatismo. Es irreversible y progresiva, una vez iniciada sigue un proceso no recuperable y generalmente se desarrolla de forma insidiosa.

Desde la Residencia El Paular tenemos muy presente esta enfermedad y para “no olvidar” y hacer un pequeño homenaje a todos aquellos que sufren esta enfermedad y a sus familias, hemos preguntado a nuestros residentes qué es para ellos esta enfermedad, como la definen, como la viven… aquí os dejamos sus opiniones y pensamientos...


  Enriqueta lo define de la siguiente manera: “es algo malo, pues pierden el conocimiento, se vuelven agresivos y se quedan privaditos en la cama; las personas con alzheimer son como niños”. 

 Cristina dice: “es una enfermedad que hace que las personas pierdan la personalidad”. María R. comenta lo siguiente: “en esta enfermedad lo primero que se pierde es la memoria y por eso se escapan de casa”. 

 Federico lo dice claramente: “es algo muy malo, las personas con alzheimer pierden su conocimiento”. 

 Laura y María D. dicen no conocer la enfermedad, aunque saben que es algo malo. 


A lo largo de esta larga conversación también hemos podido conocer la experiencia directa de algunos de nuestros residentes con esta enfermedad

 Enriqueta cuidó de su madre, enferma de alzheimer, y posteriormente de su hermana. Cristina atendió a una prima que enfermó de alzheimer. Ambas coinciden en que son experiencias muy duras y difíciles, que tuvieron que hacer uso de muchísima paciencia. Es algo que no podrán olvidar…

 Nuestros residentes también intentan a ayudar a las personas y familias que sufren Alzheimer y nos dan sus consejos… 



 Federico recomienda buscar un médico entendido en el tema para que ayude a la persona (neurólogo). 

 María D. dice que hay que buscar una persona que les ayude en todas las cosas que tienen que hacer en el día a día (cuidador). 

 Entre todos proponen: sacarles de paseo frecuentemente, tener paciencia con ellos, tener mucha voluntad, recordarles que día es y dónde están, ayudarles en lo que necesiten y, sobre todo… darles mucho cariño.

 Nosotros desde El Paular entre otras cosas, recomendamos acudir a la consulta del neurólogo al detectar los primeros síntomas de la enfermedad, seguir rigurosamente el tratamiento farmacológico, estimular física y cognitivamente, mantener la autonomía el máximo tiempo posible y principalmente, paciencia y cariño.