Archivo de la categoría: experiencias de cuidado

Lo importante

Hoy queremos contar la experiencia de Bronnie Ware, una enfermera australiana, especialista en cuidados paliativos, que ha acompañado a cientos de personas durante las últimas semanas de sus vidas.
Bronnie cuenta su experiencia y confiesa que “casi todas las personas expresan los mismos remordimientos antes de morir”. Uno de los  más habituales es el siguiente:
Ojalá hubiese tenido el coraje de vivir la vida que yo quería y no la que los demás esperaban de mí. 
Cuando somos conscientes de que nuestra vida se está terminando, miramos hacia atrás y vemos todos los sueños que no hemos realizado. Mucha gente no se atreve a perseguir sus sueños y muere sabiendo que ellos son los responsables de las decisiones que los impidieron.
No somos conscientes de la libertad que tenemos por el mero hecho de estar sanos. Cuando llega la enfermedad, ya es demasiado tarde.
Perseguir los sueños y luchar por ellos es una tarea que no debemos dejar relegada nunca. 
Feliz martes desde El Paular.

Cuentos para pensar

Todas nuestras sesiones suelen empezar con un cuento, una historia o un relato para pensar. De entre todas las que hemos leído este año he mos seleccionado una que siempre solemos leer en más de una ocasión, pues siempre nos gusta comprobar como nuestros mayores siguen teniendo ganas de vivir…

        

“Las ranitas en la nata”

(Jorge Bucay)

Había una vez dos ranas que cayeron en  un recipiente de nata.

Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.

Una de ellas dijo en voz alta: - “No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril”.

Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizás más tozuda se dijo: - “¡No hay manera! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mí último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora”.

Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.

Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla.

Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.

         ¿Qué haríais en esta situación…rendirse o seguir luchando…?

Nuestros residentes hablan del Alzheimer

Hoy 21 de Septiembre es el “Día Mundial del Alzheimer”. El Alzheimer es una demencia,  una enfermedad degenerativa cerebral. Se encuentra dentro del grupo de demencias primarias porque no puede ser considerada como efecto de cualquier otra enfermedad y/o traumatismo. Es irreversible y progresiva, una vez iniciada sigue un proceso no recuperable y generalmente se desarrolla de forma insidiosa.

Desde la Residencia El Paular tenemos muy presente esta enfermedad y para “no olvidar” y hacer un pequeño homenaje a todos aquellos que sufren esta enfermedad y a sus familias, hemos preguntado a nuestros residentes qué es para ellos esta enfermedad, como la definen, como la viven… aquí os dejamos sus opiniones y pensamientos...


  Enriqueta lo define de la siguiente manera: “es algo malo, pues pierden el conocimiento, se vuelven agresivos y se quedan privaditos en la cama; las personas con alzheimer son como niños”. 

 Cristina dice: “es una enfermedad que hace que las personas pierdan la personalidad”. María R. comenta lo siguiente: “en esta enfermedad lo primero que se pierde es la memoria y por eso se escapan de casa”. 

 Federico lo dice claramente: “es algo muy malo, las personas con alzheimer pierden su conocimiento”. 

 Laura y María D. dicen no conocer la enfermedad, aunque saben que es algo malo. 


A lo largo de esta larga conversación también hemos podido conocer la experiencia directa de algunos de nuestros residentes con esta enfermedad

 Enriqueta cuidó de su madre, enferma de alzheimer, y posteriormente de su hermana. Cristina atendió a una prima que enfermó de alzheimer. Ambas coinciden en que son experiencias muy duras y difíciles, que tuvieron que hacer uso de muchísima paciencia. Es algo que no podrán olvidar…

 Nuestros residentes también intentan a ayudar a las personas y familias que sufren Alzheimer y nos dan sus consejos… 



 Federico recomienda buscar un médico entendido en el tema para que ayude a la persona (neurólogo). 

 María D. dice que hay que buscar una persona que les ayude en todas las cosas que tienen que hacer en el día a día (cuidador). 

 Entre todos proponen: sacarles de paseo frecuentemente, tener paciencia con ellos, tener mucha voluntad, recordarles que día es y dónde están, ayudarles en lo que necesiten y, sobre todo… darles mucho cariño.

 Nosotros desde El Paular entre otras cosas, recomendamos acudir a la consulta del neurólogo al detectar los primeros síntomas de la enfermedad, seguir rigurosamente el tratamiento farmacológico, estimular física y cognitivamente, mantener la autonomía el máximo tiempo posible y principalmente, paciencia y cariño.



Testimonios de nuestros abuelitos sobre la terapia con perros en El Paular

Ya hace un tiempo que empezamos atrabajar con Nacha y Blue, los perros de terapia del Centro Canino Ngorong.Para ser exactos, comenzamos el 21 de Abril con nuestros residentes másasistidos y viendo los resultados obtenidos, el 16 de Junio pasamos también atrabajar con las personas con un deterioro leve, moderado o sin ningún tipo dedeterioro y/o demencia.


Cumplidos ya los 6 meses, hemosdecidido preguntar a nuestros residentes qué les parece este tipo de terapia, qué perro les gusta más o cuál ha sidola actividad en la que más han disfrutado, entre otras cosas.




Laura dice que le gustan ambos perros,tanto Nacha como Blue; la primera le gusta por lo bonita que es y el segundoporque es muy gracioso. Ella siempre les pone agua cuando acaban la actividad,ya sea con ellos o con los residentes asistidos, y esto le encanta. En cuanto alas actividades que han hecho, la que más le ha gustado ha sido la del bingo,aunque también le gusta cuando le tiran cosas y van a por ellas. Mientrasestamos hablando no para de decir que son muy cariñosos, que le encantan y queson muy dóciles y buenos.

Josefina comenta que son animalesencantadores y al igual que a Laura, también le gustan ambos perros; le encantaacariciarlos y lanzarles cosas. Dice que son muy bonitos y que le gusta el pelo de lana que tiene Nacha.

A María F. le gusta más Blue, pues dice que es más gracioso. De todaslas actividades que hemos hecho cuenta que no puede decidirse por ningunaporque todas le han gustado por igual. Le encantan los perros, de hecho ellatenía dos, Moro y Mulata.

A Carmen C. también le gusta más Blue, es más pequeño y lo puedetocar mejor. Le encanta darles de comer porque según nos dice le da pena quetrabajen tanto y no coman nada. Al igual que María ha tenido perros en su chaletde San Vicente.

MaríaR. coincide conMaría F. y Carmen C., a ella también le gusta más Blue. En cuanto a lasactividades que hemos hecho dice no poder decidirse, todas le han gustado y dehecho no se ha perdido ninguna de las que hemos hecho.

A Rosario S. le encantan ambos perros, dice que son muy bonitos y queno podría decidirse por ninguno de los dos. Desde que se decidió a venir a lassesiones ya no ha faltado a ninguna, pues le encantan.

PacoL. nos dice con unasonrisa pícara que le encantan todos los perros y, como no, su dueña. Laactividad que más le ha gustado, por supuesto, es la del baile, pues bailó conDori (terapeuta) varias piezas de Manolo Escobar.

A Enriqueta le causan un poco de respeto los perros, pero una vez quelos toca ya se relaja y participa en todas las actividades. Ayuda muchísimo,tanto en la actividad como a sus compañeras/os y esto es lo que más le gusta.

Fuensanta no puede decidirse, le gustan ambosperros y le han encantado todas las actividades en las que ha participado,aunque al principio le costó un poco acudir a las actividades.
A Cristina le gustan ambos perros, pues dice que son muy bonitos,hermosos y que están muy bien cuidados y atendidos; son alegres y saben hacermuchas filigranas.


Mi experiencia con el Alzheimer

Echando la vista atrás me doy cuenta de que faltan apenas unos dias para que se cumplan seis años desde que entré a formar parte de la gran familia de “EL PAULAR”.
Recuerdo que al principio no sabía por donde empezar y mis compañeros tenían que ir aconsejándome continuamente, “mis abuelitos”, como yo les llamo, me tomaban el pelo continuamente y yo, dentro de mi ignorancia, creía todo lo que me decían.
El tiempo ha ido pasando y con él nuevos rostros han ido llegando, otros, que al principio estaban, ya no están, pero de todos y cada uno de mis abuelitos guardo buenos recuerdos.
El hecho, o el mal que nos acontece en estas líneas, dejémonos de eufemismos, es el de la enfermedad del Alzheimer. Una enfermedad neurodegenerativa de la que todavia se sabe poco, pero que por desgracia padece un gran número de personas.
En mi ámbito laboral me encargo de entretenerlos, y lo que es más importante, de estimularlos, ya que es una forma demostrada y positiva de evitar que esta enfermedad extienda sus redes, de forma más rápida, sobre la persona afectada.
Es desalentador ver como, aunque todos ponemos de nuestra parte, al final la enfermedad acaba por hacer mella de forma irreversible, y ves como gente que antes era capaz de hacer maravillas a nivel manual o lúdico, ahora no sabe coger un lápiz o mover una ficha encima de un tablero de cualquier juego.
Lo único que se precisa es paciencia, cariño, adaptación y ganas, para poder dar a nuestros abuelitos las necesidades que requieren en cada una de las etapas de esta enfermedad. Es fundamental la estimulación de los sentidos, el contacto físico, las muestras de cariño, el poder ponerles al alcance cosas que les hagan recordar buenos momentos, una canción, una película, un tema para hablar,….
Por ejemplo, una canción que les haga recordar momentos de su juventud, motivarlos para que bailen preguntando de que forma lo hacian antes, animarlos con comentarios picarones, ya que ellos bailaban cogidos, les encanta y les hace reir.
Y creo que no hay nada más satisfactorio, por lo menos para mi, que el poder marcharme a casa con la tranquilidad de haber recibido la mirada cómplice y la sonrisa de una persona, que por desgracia, no recuerda que tiene hijos (a pesar de que han estado cinco minutos antes aqui en El Paular viéndoles bailar).
Lo importante es que familiares y cuidadores no olvidemos que aunque el Alzheimer hace que olviden y no recuerden, el cariño es algo que reconocen siempre y además sienten.
Hugo Ortega.
TASOC de El Paular